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Mi viaje a la India: Delhi

miércoles, 18 de noviembre de 2015
Justo cuando se cumple un mes de nuestra vuelta de la India por fin tengo un momento para ordenar las imágenes y recopilar toda la información de esta experiencia. Y es que este viaje ha supuesto para mi un antes y un después en mi manera de ver el mundo, me ha abierto aún más la mente ante todo lo que nos rodea y me ha ayudado a apreciar aún más si cabe todo lo que tengo.

India es el país de los contrastes, de los colores, de las castas, de los tigres, del hinduismo, de los trenes infinitos, de las vacas sagradas, de las carreteras sinuosas, de los maharajás, del río sagrado, de las niñas sin nombre, de los mil palacios, de la contaminación, de la sonrisa eterna... y seguiría así hasta el infinito, asignándole adjetivos. Porque si hay algo que he aprendido tras mi regreso es que en este país caben muchas indias distintas

Su gran extensión y riqueza cultural lo convierten en uno de los países mas variopintos, y por desgracia, más pobres del planeta. Las diferencias entres castas sociales y las desigualdades económicas de la India son conocidas por todo el mundo, pero al llegar allí te sorprende como la mayoría de la población asume su condición e incluso le da una explicación religiosa. Esto es precisamente lo que te hace redescubrir el concepto de pobreza y de alguna manera asumirlo sin las connotaciones tan negativas que tiene en el mundo occidental. Este hecho creo que fue la clave que me llevó a disfrutar del país sin demasiados remilgos y mirar más allá de los estereotipos conocidos.


Como solo contábamos con dos semanas para visitar la India, decidimos contratar un viaje organizado que nos permitiera ver lo máximo en el menor tiempo posible. Se que esta opción no es la más idónea cuando quieres conocer la verdadera esencia de un país, pero en nuestro caso era la que mas nos convenía. El viaje incluía dos días en Nueva Delhi, un recorrido bastante completo por la región de Rajasthan y dos días en Agra

Durante los dos días en Delhi pudimos hacernos una idea bastante completa de todo lo que la ciudad puede ofrecer, y a pesar del ruido, la contaminación y la superpoblación, posee una belleza muy particular. Comenzamos nuestra visita en la Gran Mezquita Jama Masjid, un gran ejemplo de la convivencia entre religiones de esta gran urbe. En ese momento estaba bañada por una luz muy especial que provocó que no pudiese dejar de tomar fotografías de cada rincón. Con una capacidad de 25.000 personas, este templo es el mayor centro de culto para los musulmanes en Delhi. 


Otra de las actividades obligadas si viajas a la capital es un paseo por el bullicioso y laberíntico bazar de Chandni Chowk, centro neurálgico y de compras de la vieja Delhi, reune una gran cantidad de puestos distribuidos por especialidades. Nosotros lo recorrimos en rickshaw y fue toda una experiencia. Sin duda uno de los lugares más auténticos de la ciudad.  


Nuestro recorrido por Delhi también incluía una visita al Templo de Bangla Sabih, el principal templo sij (novena religión del mundo) de la ciudad, que destaca por la riqueza de sus materiales y la belleza de sus suelos. De este templo me llamó la atención la gran cantidad de comidas gratuitas que ofrecen al día para todo aquel que quiera acercarse. 


Los admiradores de Gandhi no deben perderse bajo ningún concepto Raj Ghat, el lugar donde fue incinerada esta figura histórica y que cada día luce un nuevo manto de flores frescas. Sorprendentemente Gandhi no tiene muchos devotos en su país natal. 


Uno de los lugares que mas me sorprendió por su belleza y su buen estado de conservación fue el Qutub Minar y los alrededores, su alminar con mas de 73m de altura fue construido en el siglo XII y  es patrimonio de la humanidad desde 1993. Aunque actualmente no es un lugar de culto recibe una gran cantidad de visitas diarias. 


La última tarde dimos un paseo en taxi por Nueva Delhi y descubrimos las grandes avenidas y los edificios coloniales que albergan el Parlamento, los ministerios y las embajadas. La puesta de sol nos sorprendió en la Puerta de la India, el lugar de encuentro de parejas, amigos y familias al terminar la jornada y que sirvió de colofón para este recorrido por la capital de la India. 


Este no es más que el primer capítulo de mi viaje a la India, en la aproximas semana os iré descubriendo el resto de ciudades y rincones que visité durante las dos semanas que duró el viaje.

¿Qué te ha parecido la ciudad? ¿conocías estos monumentos?


  1. Madre del amor hermoso!!! Qué pedazo de viaje, qué fotos y cuánta información! :D Me lo apunto todo, yo siempre he querido ir a la India y ahora más que nunca!

    Besitos ;***

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  2. Delhi es una ciudd caotica y sorprendente! Muy a pesar de todo me sorprendiò para bien, aunque casi ningun viajero recomienda visitarla nada más llegar a India! Old delhi y los viejos mercados tienen ese encanto de las capitales asiticas que me rechifla,me alegra que te gustase a ti también!
    Por cierto, mi lampara de tu sorteo llegará esta semana, que emociooooon!!!! Noe

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  3. Uaau! Qué pasada de viaje... qué envidia sana! Tengo que ir!! hehehe :) Muy chulas las fotos!

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  4. Una pasada! Unas fotografías preciosas, respiran magia :) No me extraña que haya marcado un antes y un después. Es tan rico viajar! Un besazo

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  5. Hola! La India es mágica y enorme. Yo estuve 3 semanas también en el Rajastan, Agra y Jaisalmer. No conseguí como tu trascender a la pobreza y las desigualdades sociales. Veía desde mis ojos occidentales ese caos y dejadez de llos edificios algunos públicositios otros controlados por familias que los explotaban. El contraste social tan abismal de Nueva Delhi. Creo que en un futuro segunda visita disfrutaré más.
    Eva

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  6. Hola María Eugenia!
    La India es un país que me atrae muchísimo pero no sé si algún día me animaré a ir porque sé que lo pasaría fatal presenciando todas las injusticias sociales que se producen allí. Sé que no ir no hace que dejen de ocurrir pero no sé si podría soportarlo. Volví de Marruecos sintiéndome fatal y la India es mil veces peor así que imagínate... Lo que te quería comentar es que este verano leí un libro ambientado en los años setenta en la India que se llama "Un perfecto equilibrio" de Rohinton Mistry. Son las historias de 4 personajes que provienen de distintas zonas, castas y costumbres y que se encuentran en un determinado momento de sus vidas. Es un libro durísimo y a la vez precioso. Creo que te gustará, a mí me encantó. Un beso y a la espera quedo del segundo capítulo de tu viaje :)

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  7. Qué maravilla. La India es uno de esos sitios a los que hay que ir, aunque sea una vez en la vida... Espero tener mi oportunidad algún día! Un saludo.

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  8. Qué pasada Chejo, he estado hasta arriba y ando desconectada de el blog y de internet, pero ahora que tengo un hueco me pongo al día con todos tus post.

    La India tiene que ser una maravilla, mi madre dice que no puede morir sin ir, aunque yo creo que hay que estar muy preparado para conocer este país. A mí me encantaría pero soy una persona muy sensible y creo que, aunque apreciaría cada rincón de la ciudad, cada monumento, cada edificio, dentro de mí lo pasaría muy mal y volvería marcada (me pasó cuando fui a Egipto con 10 años con mis padres y no es ni la mitad de pobre). Pero aún así, tengo muchas ganas de ir, creo que merece muchísimo la pena :)

    ¡Qué ganas de ver tu próximo capitulo!

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  9. Que recuerdos!!
    Me impactó y maravilló la India!

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  10. Hola María Eugenia,
    Estuve en la India en noviembre de 2013... una experiencia que no puedo olvidar... y que adoré. Fue un anhelo desde mi adolescencia y que pude cumplir. Gracias infinitas por tus relatos y fotos, ya que me refrescaron las intensas vivencias. Comparto tus puntos de vista... Un placer leerte. Bendiciones. Mónica

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