Traductor

Buscador

Birmania, el Paraíso desconocido II

lunes, 6 de octubre de 2014
Volvemos de nuevo a Birmania para descubriros otro capítulo de mi viaje por este paraíso desconocido. Hoy recorreré con vosotros una de las ciudades mas importantes del país y sus alrededores, Mandalay

Con una población de mas de un millón de habitantes, Mandalay fue la antigua capital del reino y como tal aún posee una gran cantidad de templos y palacios que lo atestiguan. Es una ciudad caótica y muy bulliciosa, abarrotada de motos y vendedores callejeros que contrastan con la paz y serenidad que rodea la vida en torno a los templos y monasterios de la zona.

Visitar la ciudad y sus alrededores en pleno monzón supone encontrarse una ciudad totalmente tomada por el agua. Las inundaciones del centro del país en la época de lluvias anegan caminos, la rivera de los ríos y poblaciones enteras, obligándoles a desplazarse durante varios meses a los márgenes de las carreteras y a las afueras de las ciudades. 


Para llegar a la ciudad desde el Lago Inle nos desplazamos al Aeropuerto de Heho en autobús. Por el camino nos sorprendió un pequeño monasterio de madera del s. XIX habitado por monjes muy jóvenes llamado Monasterio de Shwe Yan Pyay (imagen de portada).

Al día siguiente, visitamos la población de Amarapura, famosa por poseer el Puente de teca mas largo del mundo (U Bein) con 1.200 metros, así como el monasterio budista con mas monjes del país, el Monasterio de Mahagandayon, con mas de 1.000 religiosos. Lo mas llamativo sin duda fue presenciar el ritual de la comida, que agrupa a todos los monjes en fila india y puedes ver como van entrando de forma ordenada tras la llamada del Gong con sus cuencos individuales.

Los monjes de otros monasterios no son tan afortunados y se ven obligados a salir durante unas horas  al día para buscar sus comida de casa en casa o si no, en puestos de comida callejera y restaurantes. Normalmente van siempre en grupo con un gran recipiente individual y su atuendo característico, el hábito y los pies descalzos. 


Posteriormente, cogimos un barco que nos llevó hasta la población de Ava, famosa por poseer un conjunto arquitectónico que reune varios monasterios con varios siglos de antigüedad. Al otro lado del río nos esperaba un pintoresco carruaje que nos sirvió de medio de transporte para desplazarnos por los distintos templos de la zona, como el Monasterio Bagayar (con 267 columnas de teca) y el Monasterio Menu Oakkaung (imponente, realizado en ladrillo).


Por la tarde y después de degustar un menú típico birmano, visitamos el Palacio Real Mya Nan San Kyaung, con mas de 70 edificios y reconstruido de manera deficiente después de que los ingleses lo bombardearan.

Otro de los atractivos de Mandalay es el recinto de la Págoda Suthodaw, donde se encuentra el libro mas grande del mundo, formado por 729 placas de mármol grabadas en la lengua de los monjes e instaladas bajo estupas individuales que forman una especie de cementerio inmenso. Justo en medio se encuentra la imponente y brillante págoda vestida de oro. 


El mayor tesoro de la ciudad sin duda es el precioso Monasterio de Shwe Nan Daw, de madera de teca y en su día bañado en pan de oro, fue residencia del Rey que fundó la ciudad y es el mejor ejemplo de la arquitectura tradicional birmana.

Para cerrar un día redondo, cogimos una camioneta que nos trasladó a la colina mas alta de Mandalay, desde la cual pueden obtenerse las vistas mas impresionantes de la ciudad. Una vez allí pude disfrutar de una de las puestas de sol mas alucinantes que he presenciado en toda mi vida.


A la mañana siguiente y antes de abandonar la ciudad con rumbo a otro punto de Birmania, nos desplazamos al templo mas importante de Mandalay, la Págoda Mahamuni, que destaca por la cantidad de fieles que la visitan a diario para realizar sus ofrendas y rezar sus oraciones.


Desde el autobús con rumbo a Monywa, el siguiente destino, pudimos disfrutar de las impresionantes vistas de los campos de arroz en plena época de recolección, y por fin pude cumplir uno de mis sueños fotográficos. 


Y hasta aquí ha dado de sí el segundo capítulo de mi viaje a Birmania. En unos días os espero con los detalles y las imágenes del siguiente destino. Espero que lo hayáis disfrutado.

*Todas las imágenes han sido tomadas por mí.

- FELIZ LUNES - 


  1. Chejo, parece un cuento y la arquitectura es una auténtica pasada. De verdad, me maravilla este estilo, sus materiales y la cantidad de significados que tiene que tener. Cada vez me llama más este destino... qué bonito todo.

    ResponderEliminar
  2. Impresionante viaje.... Yo he estado muchas veces en Vietnam, pero siempre ha sido por trabajo y me parecen países que siendo tan míseros y humildes su gente tiene una riqueza de la que deberíamos aprender...
    Un gran y espectacular viaje...

    ResponderEliminar
  3. Que viaje tan chulo! Y que fotos tan bonitas :)

    ResponderEliminar
  4. Es espectacular, las fotografías transmite una energía increíble.

    ResponderEliminar
  5. Que maravilla de viaje....y las fotos espectaculares!!!
    un beso,
    Andrea

    ResponderEliminar
  6. Tiene que ser tan distinto y tan especial... me encanta!

    ResponderEliminar